Para que tus zapatos mantengan su aspecto de nuevos durante mucho tiempo, es fundamental cuidarlos correctamente. Una limpieza regular elimina la suciedad y ayuda a conservar el aspecto de alta calidad del cuero. La impermeabilización protege el material de la humedad y lo hace más resistente para el día a día. Además, un producto específico para el cuidado del cuero puede ayudar a mantener el material flexible y evitar que se formen grietas. Esto ayuda a conservar la calidad y prolongar la vida útil de los zapatos. También debes tener en cuenta que el betún para zapatos normalmente no sustituye a un producto específico para el cuidado del cuero o a una grasa para cuero, sino que se utiliza principalmente para refrescar el color.
Como existen diferentes tipos de cuero, también es importante tener en cuenta de qué tipo de cuero se trata a la hora de cuidarlo. Aquí encontrarás un resumen:
- Cuero encerado: Es naturalmente repelente al agua y especialmente fácil de cuidar. Para una protección duradera, se recomienda aplicar ocasionalmente cera para cuero.
- Cuero liso: Se puede limpiar fácilmente con un paño húmedo. Una grasa para cuero incolora mantiene el material flexible y ayuda a garantizar una larga vida útil.
- Nobuk o ante: Lo mejor es cuidarlo con un cepillo especial. La impermeabilización ayuda a proteger la superficie delicada de las manchas y la humedad.
Independientemente de la variante que elijas, después de llevarlas debes dejar que tus zapatillas se aireen bien y, preferiblemente, guardarlas con hormas para zapatos para conservar su forma. Especialmente si no vas a llevar tus zapatillas durante un periodo prolongado, las hormas ayudan a mantener su forma.